Amor, amor. Amor en mayúsculas, AMOR.
Una mirada, una chispa, un escalofrío, un suspiro, un no sé que decir, un sí pero no, un no pero quizá sí, una mirada más, un te evito pero déjame mirarte un ratito más, un sinparar, un instante y un yo que sé tan ireal, tan especial. Un sentimiento...
Pero qué extraño, raro, diferente.
Algo de dentro, no se escoge, ni siquiera es suerte, ni juego, ni azar.
Es fuego, una llama intensa que dura y perdura o una llama débil que se esfuma. Es calor, que te quema y a la vez te calienta, que te da vida, pero que también te la quita. Te abriga, te abraza pero también te asfixia.
La luz, o la oscuridad, la duda. Te endulza, te atontina y a la vez te ciega, te envenena.
Unas veces amor, amor en vena. Y otras amor, pero amor pasajero: el que no deja cicatriz, ni si quiera una pisada, ni si quiera una añoranza ni un aprecio ni desprecio, nada, algo así como amor de contenedor.
Llama, fuego es él, tan tú, entrado por la puerta de la habitación, por la puerta de mis ojos mar, y los tuyos color prufundo. Y mis manos pequeñas pero sudorosas y mi corazón entiende de todo esto más que mi propio yo.
Agradecida por el simple gesto de no pasar de largo, un hola me sirve. Manos grandes, dedos largos, finos, sentibles. Piel pálida, suave. Quiero tocarte. Quiero dibujarte. Déjame pintarte amor, quiero tener un recuerdo en mi habitación, quiero una canción, tu canción, tu mirada.
Una mirada, una chispa, un escalofrío, un suspiro, un no sé que decir, un sí pero no, un no pero quizá sí, una mirada más, un te evito pero déjame mirarte un ratito más, un sinparar, un instante y un yo que sé tan ireal, tan especial. Un sentimiento...
Pero qué extraño, raro, diferente.
Algo de dentro, no se escoge, ni siquiera es suerte, ni juego, ni azar.
Es fuego, una llama intensa que dura y perdura o una llama débil que se esfuma. Es calor, que te quema y a la vez te calienta, que te da vida, pero que también te la quita. Te abriga, te abraza pero también te asfixia.
La luz, o la oscuridad, la duda. Te endulza, te atontina y a la vez te ciega, te envenena.
Unas veces amor, amor en vena. Y otras amor, pero amor pasajero: el que no deja cicatriz, ni si quiera una pisada, ni si quiera una añoranza ni un aprecio ni desprecio, nada, algo así como amor de contenedor.
Llama, fuego es él, tan tú, entrado por la puerta de la habitación, por la puerta de mis ojos mar, y los tuyos color prufundo. Y mis manos pequeñas pero sudorosas y mi corazón entiende de todo esto más que mi propio yo.
Agradecida por el simple gesto de no pasar de largo, un hola me sirve. Manos grandes, dedos largos, finos, sentibles. Piel pálida, suave. Quiero tocarte. Quiero dibujarte. Déjame pintarte amor, quiero tener un recuerdo en mi habitación, quiero una canción, tu canción, tu mirada.

Espero comentarios!! Es un nuevo blog que comparto con una amiga. Ojalá os guste :)
ResponderEliminar