viernes, 30 de enero de 2015

Se acabó.

Estaba sentada mirando por la ventana, con una triste mirada, como en un día de lluvia, y supe entonces que se enamoró de mis ramas y no de mis raíces.
Que lo di todo y me quedé sin nada.
Enero me trajo horrores y no flores.
Enero no me trajo frío, y no colores.
Este amor fue como pasar por el parque de tu niñez, pero sin ese arco iris de fondo.
Había tanto amor y tanto que ofrecer...
Olía a alegría, olía a inocencia.
Enero se quedó con mis palabras.
Enero terminó con mi última calada.
Entonces... entonces llegó el frío Febrero.
Invierno, colores oscuros, flores cerradas, y se acabó todo.

martes, 27 de enero de 2015

Precioso precipicio.

Que yo no quería volver a enamorarme, pero se le veía tan bonito...
El silencio de sus ojos, profundos, el espejo de mi alma. No pude huir de ellos. Me atrapó con esa sonrisa tan perfecta. Y aunque duela, aunque sepa que no va a salir bien, aunque no quería volver a intentarlo me sentía como en una nube así que... me tiré al precioso precipicio.

domingo, 25 de enero de 2015

Nuevos días.


Que hoy son buenos, y nuevos días.
Porque ya te he olvidado,
que ya no tiemblo de pensar que no te tengo al lado,
que ya no pienso en como te cogía de la mano,
que estoy feliz y me despierto con las maletas hechas.
Mi corazón va en esa maleta,
preparado para el próximo viaje.
Y marcharé pronto, porque siento que podría ir hasta el fin del mundo.
Sin ti. Me voy. Me fui. Y no importa ya nada.

sábado, 24 de enero de 2015

Mi huella.

Aunque tú no lo sepas, aposté por tu espalda. Aunque no me di ni cuenta de que la perdería. Que me hundiría.
Aunque tú no lo sepas, te veo mejor así. Aunque no quise perderte. Aun así te dije adiós.
Aunque tú no lo sepas, te echo de menos. Aunque no quiera hablarte. Aunque así esté mejor.
Aunque tú no lo sepas, estoy feliz. Aunque ya no estás. Te he olvidado.
Y aunque tú no lo sepas, nos volveremos a ver. Y estaremos bien. Aunque nos quedará lo que pudo ser.

miércoles, 21 de enero de 2015

Amor

Amor, amor. Amor en mayúsculas, AMOR.
Una mirada, una chispa, un escalofrío, un suspiro, un no sé que decir, un sí pero no, un no pero quizá sí, una mirada más, un te evito pero déjame mirarte un ratito más, un sinparar, un instante y un yo que sé tan ireal, tan especial. Un sentimiento...
Pero qué extraño, raro, diferente.
Algo de dentro, no se escoge, ni siquiera es suerte, ni juego, ni azar.
Es fuego, una llama intensa que dura y perdura o una llama débil que se esfuma. Es calor, que te quema y a la vez te calienta, que te da vida, pero que también te la quita. Te abriga, te abraza pero también te asfixia.
La luz, o la oscuridad, la duda. Te endulza, te atontina y a la vez te ciega, te envenena.
Unas veces amor, amor en vena. Y otras amor, pero amor pasajero: el que no deja cicatriz, ni si quiera una pisada, ni si quiera una añoranza ni un aprecio ni desprecio, nada, algo así como amor de contenedor.
Llama, fuego es él, tan tú, entrado por la puerta de la habitación, por la puerta de mis ojos mar, y los tuyos color prufundo. Y mis manos pequeñas pero sudorosas y mi corazón entiende de todo esto más que mi propio yo.
Agradecida por el simple gesto de no pasar de largo, un hola me sirve. Manos grandes, dedos largos, finos, sentibles. Piel pálida, suave. Quiero tocarte. Quiero dibujarte. Déjame pintarte amor, quiero tener un recuerdo en mi habitación, quiero una canción, tu canción, tu mirada.
Te quiero a tí, qué más decir.

Modificada

No se puede vivir esperando algo que puede ser que no sepa que tiene que pasar, ni esperar a que ocurra un día sólo con quererlo. O mejor dicho, en realidad uno sí puede hacerlo. Ése es el mayor error del ser humano, pensar que todo llegará hasta que lo que llega es que se acaba. Así sin más, un día, y nunca más. No te heriste nunca por miedo a ser feliz. Así que: cuando pensemos en no hacer algo que nos podría hacer felices, acordémonos de 4 palabras muy sencillas: sólo, hay, una, vida. Y continua... (19-01-15)

Porque...

Porque nos acojona volver a querer. Porque una vez nos volvió locos.
Porque dolió.
Porque nos costó mucho olvidar.
Porque querer es dar todo por una persona y no todos están dispuestos a ello.
Porque querer es tragarse el orgullo y ser valiente y no todos los son.
Porque querer es dar caricias y hacer cosquillas y no todos las hacen.
Porque querer es cuidar y curar y no todos lo consiguen.
Pero yo te quiero y vuelvo a querer.
Y me vuelve loca, y me duele.
Y tengo miedo porque no quiero olvidarte. Y lo voy a dar todo por ti.
Y te haré cosquillas hasta que te mueras de la risa, y te mataré a caricias y te cuidare.
Seré valiente por ti.
Besaré tus heridas y abrazare tu vida.
Y al final... No se sabe el final.
Dolor, olvido.
Amor, suspiro.

¿Dónde estás?

¿Dónde estás?
No te encuentro, no te encuentras. Te has perdido en un mal de penas: negro, gris oscuro, pálido...
Ceniza y no fuego, ardiente y no cálido, frío y no tierno. Y lo sacas en lo más intenso de la vida, y fuerte lo callas, y poco lo tratas, y nada lo matas.
Las caricias no te curan, te enloquecen, te retuercen. Pero.. no las encuentro, tus manos, están frías ¿ por qué no dejas que te las caliente?
Ardiente es tu recuerdo e intensa tu caida. Fuerte tu cobardía, y viviente tu rebeldía. Grande tu corazón y pequeña tu valentía.

Hundirme en tu oscura mirada

Al ver que me mirabas me acojoné y no dije nada. Solo suspirabas por tus penas. Injusto si. Doloroso tambien. Como el hielo y el fuego. Queman y harden. Matan y salvan. Como tus sentimientos y tus  pensamientos. Alegran y amargan. Enloquecen y se reflejan en tu fría mirada. Y te pierdes y no sabes ni por que, ni cuando regresarás.
Vuelve pronto.
Posdata: no le quites la sal a la vida, que igual de amarga queda, pero no igual de sabrosa.